Después aparecieron los viajes con amigos y hermanos, que disfrutamos un montón, aprendes de los demás, el pedalear se hace mucho más llevadero, parece casi como un juego.

El inconveniente siempre esta en adaptarte a los ritmos de los demás, unos son muy lentos y otros son más rápidos para pedalear o para organizarse después del día de bici.

Pero aun así compensa porque las experiencias son inolvidables, hay que aprovechar cuando sale un viaje de este tipo, porque son difíciles de cuadrar, para fechas, lugares… Así que no los dejes escapar si surge la opción.

Que reírse en las bajadas y llorar subiendo montañas es mejor en buena compañía.

 


Viajes con Amigos

2007 Viena – Estambul

2008 Sudeste Asiático

2009 Amsterdam – Hamburgo

2011 Georgia – Azerbaiyán

2012 Túnez