Fuimos a por Buba a la protectora de animales, solo tenía dos meses cuando lo adoptamos. Y desde el primer día queríamos que aprendiese a seguirnos con la bici, así que empezamos a practicar.

Actualmente Buba ya no puede correr lo que corrió en su primer viaje “La Vía de la Plata”, en la que se hizo una etapa de 80km, tenía 6 meses y solo quería correr, no había manera de meterlo en el carrito. Ahora con sus 8 años él solo sabe cuando no puede más y va feliz en su carro viendo el camino pasar. Gracias al carro conseguimos que los viajes sean cómodos para él y para nosotros. En las subidas va andando y muchas veces llaneando también, lo que evitamos son las bajadas, en esos momentos siempre va en el carro. Ya ha tenido las almohadillas en algunos viajes doloridas por culpa del asfalto, pero eso fueron sus años de adolescencia loca. Ya se ha formalizado.

Viajar con perro tiene sus ventajas, como la seguridad de acampar en cualquier sitio y saber que su ladrido nos alerta de cualquier acontecimiento. Pedalear a su lado siempre se disfruta más, ya solo verle correr detrás de pájaros y sentirse libre es reconfortante.

Estar todo el día al aire libre es el sueño de cualquier perro.

Por otro lado, están las desventajas, se lleva más peso, la comida y el agua, siempre pendientes de transportar suficiente para todos. Muchas veces no puedes entrar a sitios o no te invitan a dormir porque no aceptan perros. Pero al final siempre encontramos sitios donde poder estar todos juntos. Solo que hay que buscar más.

Pero, de momento siempre han podido las ventajas que las desventajas. Y Buba suele ser sin duda el mejor compañero de viaje.


Viajes con Buba

2012 Vía de la Plata

2013 Cabo de Gata

2014 Alpujarras

2015 Campos de Criptana

2016 Vía Verde Ojos Negros

2018 Burgos – Bourdeaux

 

 

.